En diálogo con FM DEL LAGO, Griselda Boiraz realizó un balance de la temporada turística vinculada con la floración de los tulipanes y aseguró que, pese a las particularidades climáticas de este año, el movimiento viene mostrando señales positivas.
“En años anteriores, el 7 de octubre ya estábamos con movimiento. Este año, el primer fin de semana largo se vio movimiento. La gente comienza a venir a los tulipanes después del 15 de octubre, cuando se asegura de que la floración esté en su esplendor”, explicó.
En ese sentido, destacó el estado actual del campo y la experiencia que viven quienes visitan el lugar. “El campo está muy lindo, acá manda la naturaleza, todos los días es una foto distinta. La gente tiene muy buena predisposición, está muy animada haciendo excursiones y se sorprende cuando llega por las excursiones. Estamos teniendo una temporada próspera”, afirmó.
Noviembre comienza a ganar protagonismo
Uno de los aspectos que llamó la atención de los operadores turísticos es el incremento de las consultas y reservas para la primera semana de noviembre, una tendencia que, según Boiraz, no era tan habitual en temporadas anteriores.
“Nos llamó mucho la atención que hay mucha gente que quiere venir la primera semana de noviembre. Antes no pasaba eso”, señaló.
La referente turística relacionó este comportamiento con las condiciones climáticas y las expectativas de los viajeros. Explicó que este año la nieve llegó más tarde durante el invierno y que las temperaturas continúan siendo bajas, factores que influyen en la decisión de cuándo viajar.
Sin embargo, consideró que la extensión del movimiento hacia noviembre representa una oportunidad para la actividad turística regional.
“Este año el clima está muy cambiante, mucha gente quiere venir en noviembre y es muy bueno. Enganchan con el campo de peonias, que abre el 23 de noviembre, después está el campo de lavandas. Tenemos muchos atractivos para recorrer”, destacó.
De esta manera, la temporada de tulipanes comienza a complementarse con otras propuestas naturales y productivas, ampliando las posibilidades para quienes eligen visitar Esquel, Trevelin y sus alrededores.
Estadías de cuatro noches y media y recorridos por toda la región
Boiraz explicó que los turistas que llegan atraídos por los tulipanes permanecen, en promedio, cuatro noches y media en la zona, una estadía que permite combinar la visita al campo con numerosos atractivos turísticos.
“En tulipanes, el promedio está en cuatro noches y media. Lo combinan con el Museo Nant Fach, las cascadas Nant y Fall, los circuitos de enoturismo y los viñedos de la Ruta 259 en Trevelin, donde hay una apuesta importante”, detalló.
Además, indicó que desde las agencias también ofrecen excursiones hacia otros destinos de la provincia, como Cholila, Lago Puelo y Piedra Parada.
En este circuito, el Parque Nacional Los Alerces ocupa un lugar destacado. “Es la segunda joyita de tulipanes”, expresó, al referirse a uno de los lugares elegidos por los visitantes para complementar su experiencia.
La propuesta turística también incluye actividades vinculadas con el arte, la fotografía y la gastronomía. Según explicó, llegan numerosos visitantes interesados en pintar y fotografiar el paisaje, mientras que otros disfrutan de un té o un almuerzo en el entorno del campo.
“Los que vienen ya tienen un programa armado: visitan viñedos, cascadas, el Parque Nacional Los Alerces, el Parque Nacional La Zeta y Esquel. Los más jóvenes se animan a ir a Piedra Parada”, comentó.
La variedad de alternativas permite distribuir las visitas entre diferentes localidades y generar movimiento en distintos sectores de la economía turística.
Más turistas eligen alquilar vehículos
Otro cambio que observa Boiraz está relacionado con la movilidad de los visitantes. La llegada de nuevas opciones de alquiler de vehículos, entre ellas Hertz, modificó parte de la demanda de servicios turísticos.
“Hay mucha gente que alquila autos con la llegada de Hertz. Antes mucha gente solicitaba excursiones; hoy muchos prefieren alquilar y tener movilidad propia”, explicó.
No obstante, aclaró que las excursiones organizadas por agencias siguen teniendo una demanda importante, especialmente entre quienes buscan conocer los atractivos acompañados por un guía.
En este sentido, consideró que ambas modalidades conviven y responden a diferentes perfiles de turistas: quienes prefieren organizar sus propios recorridos y quienes valoran la información, el acompañamiento y la experiencia que ofrecen los prestadores locales.
Cuánto cuesta visitar la región
Consultada sobre los costos de una estadía, Boiraz señaló que existe una oferta variada de alojamientos, con departamentos bien ubicados y alternativas accesibles, aunque el presupuesto depende de las características de cada viaje.
“Es muy variado. Poder gastar por persona entre un millón y tres millones de pesos para cuatro días depende de si venís solo o en grupo, si te alojás en Trevelin o en Esquel”, explicó.
La referente también se refirió a las comparaciones que suelen realizar algunos viajeros entre los destinos de la cordillera y las propuestas de turismo de playa.
“A veces nos comparan y nos dicen que es más barato ir a Brasil, pero vas y solo es la playa. Acá tenés el safari lacustre, al otro día hacés la Ruta Galesa, los viñedos e interactuás más con atractivos que están buenos. Brindamos otro tipo de servicios”, sostuvo.
De esta manera, remarcó que la oferta de la región se distingue por la posibilidad de combinar naturaleza, cultura, gastronomía, historia y producción local en una misma estadía.
Cambios en el perfil de los visitantes
Durante la entrevista, Boiraz también observó modificaciones en el perfil de los turistas que llegan a la zona.
“Acá hubo una época en la que recibíamos muchos mochileros; ahora no los ves. El turismo fue cambiando y la gente tiene muchas más opciones”, señaló.
Asimismo, destacó el movimiento de visitantes procedentes de otras localidades patagónicas, particularmente de Bariloche y Lago Puelo.
“Este año noto que viene mucha gente de Bariloche y Lago Puelo. Ellos tienen los alojamientos llenos y les cambió la dinámica hasta en Bariloche. Nos dicen que para ellos, por los tulipanes, se convirtió también en temporada alta”, afirmó.
Este movimiento refleja el alcance que adquirió el atractivo turístico de Trevelin, capaz de generar desplazamientos y actividad económica más allá de su ubicación geográfica inmediata.
“Tulipanes llegó para quedarse”
Finalmente, Boiraz destacó el crecimiento que tuvo el Campo de Tulipanes y el impacto que generó en el desarrollo turístico regional.
“Tulipanes llegó para quedarse, llegó de la mano de Víctor Yáñez. Siempre decíamos: el día que la gente lo vea, va a ser un boom, y es así”, expresó.
La temporada de floración se consolida así como uno de los principales acontecimientos turísticos de la primavera en Chubut. Con visitantes que prolongan sus estadías, nuevas consultas para noviembre y una oferta que integra naturaleza, cultura, gastronomía y producción, el Campo de Tulipanes continúa impulsando el turismo en Trevelin, Esquel y toda la región cordillerana.