La crisis económica y la retracción del consumo impactaron de lleno en el sector automotor. En diálogo con FM DEL LAGO, el gerente de la concesionaria Fiorasi Corradi, Eduardo Robla, analizó el panorama del mercado, confirmó bajas en las ventas que promedian el 30% interanual y detalló las medidas de ajuste y reestructuración implementadas en la región.
Las ventas registran una merma interanual del 30% en julio, un desplome que se replica de manera similar en la provincia de Chubut y a nivel nacional, las empresas congelaron los valores de lista durante el primer semestre y resignan rentabilidad mediante promociones para reactivar la demanda, la contracción del mercado se debe a la dilación en las decisiones de compra, la dolarización de carteras, la falta de opciones crediticias potentes y el fin de los autos como refugio financiero y se implementaron retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y no renovación de contratos, priorizando el cuidado de los planteles de personal altamente capacitado.
Un mercado por debajo de las expectativas presupuestarias
El sector automotor transita un año complejo, alejado de las proyecciones trazadas por las terminales a fines del año pasado. Según explicó Eduardo Robla, los presupuestos iniciales contemplaban un mercado de unas 650.000 unidades y un crecimiento razonable que finalmente no se materializó.
“No se están alcanzando las expectativas del mercado que se tenían. En diciembre, después de las elecciones legislativas, hubo una caída importante en la actividad económica. Si bien el PBI nacional crece en sectores como energía y campo, en Chubut el petróleo no está pasando un buen momento y hay explotaciones que están migrando. En julio, la caída interanual fue de un 30%”, indicó el representante de Volkswagen para Puerto Madryn, Trelew, Esquel y San Carlos de Bariloche, además de las operaciones de Iveco desde Neuquén hasta Río Gallegos.
Recortes de gastos y precios congelados
Frente a este escenario de contracción, las concesionarias debieron reconfigurar sus esquemas operativos internos y comerciales. Los esfuerzos se centran en ajustar los costos de funcionamiento y trasladar ofertas más agresivas al consumidor.
“Es una situación desafiante, con recortes generalizados en nuestros gastos de funcionamiento y, sobre todo, en los precios de venta de los vehículos, donde se encuentran ofertas para hacerlos más atractivos, resignando márgenes de utilidad para reactivar la demanda”, explicó el gerente.
En cuanto a la evolución de los valores, Robla destacó que los precios de lista se mantuvieron estables durante todo el primer semestre, registrando solo un leve reacomodamiento en julio impulsado por incentivos y promociones directas de las terminales.
Los cuatro motivos detrás de la retracción del consumo
Para el directivo, la desaceleración en la adquisición de unidades responde a un cambio profundo en el comportamiento financiero y de consumo de los hogares: Ante un panorama difuso, las familias optan por dilatar la compra de bienes durables. También habló de la Dolarización y las expectativas: “Sectores que volcaron sus ahorros a moneda extranjera o bonos aguardan la estabilización de los tipos de cambio para obtener mayor rentabilidad”, indicó.
Aunque se registraron ciertos reacomodamientos, las herramientas de crédito todavía no alcanzan para apalancar de manera masiva la decisión de compra. Los vehículos dejaron de ser percibidos como una alternativa de refugio de valor (al igual que un inmueble) para pasar a cumplir un uso estrictamente de destino final.
Asimismo, puso como ejemplo positivo las políticas de incentivo local: “La Municipalidad de Neuquén implementó una bonificación del derecho de patente, una muy buena medida con la que estamos trabajando para lograr un acompañamiento similar en los municipios donde operamos en la región”.
Reestructuración laboral y cautela con el personal
Consultado sobre el impacto del ajuste en los puestos de trabajo, Robla reconoció que se llevaron adelante distintas medidas de reducción de planteles, aunque aclaró que se intenta priorizar la continuidad laboral debido a la alta inversión que demanda la capacitación técnica en el rubro.
“No hay un número definitivo de despidos, pero sí se han realizado varias etapas que incluyen retiros voluntarios, personal en edad jubilatoria que se está retirando y contratos a término que no se renuevan. Se busca la menor incidencia posible”, afirmó.
Y concluyó: “En las concesionarias el costo de capacitación del personal es muy alto; no se acostumbra a despedir personal para volver a tomarlo. Cuando hay ciclos contractivos, lo más normal es mantener a los empleados y apostar a la continuidad”.