Caso jueza Mariel Suárez: “La sociedad puede pretender cierto resultado, pero también espera tener garantías dentro del proceso”

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Tras el jury de enjuiciamiento que había avanzado contra la magistrada por conductas inapropiadas, el máximo tribunal provincial resolvió restituirla en su cargo. El juez Giacomone explicó que la decisión se basó en graves vicios procesales y falta de imparcialidad durante el juicio político.

El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Chubut resolvió dejar sin efecto la destitución de la jueza Mariel Suárez, ordenando su restitución en el cargo. La magistrada había sido sometida a un jury de enjuiciamiento tras la difusión de imágenes en las que se la observaba manteniendo contacto íntimo con el condenado Mai Bustos dentro de un centro penitenciario, episodio que además estuvo acompañado por licencias médicas que fueron cuestionadas judicialmente.

Ante la repercusión social de la medida, el Dr. Giacomone, quien integró el tribunal de revisión, brindó detalles en diálogo con FM DEL LAGO sobre las razones estrictamente jurídicas que llevaron a esta resolución unánime.

Garantías constitucionales sobre la opinión pública

El magistrado aclaró que la revisión judicial no analizó la conducta ética de la jueza Suárez —objeto de críticas públicas—, sino la legitimidad del proceso mediante el cual se intentó su destitución.

“La sociedad puede pretender cierto resultado, pero también espera tener garantías dentro del proceso: el derecho a ser oído, a producir prueba en un plazo razonable y a ser juzgado por un juez imparcial. Lo que analizamos es si este proceso se llevó adelante con las pautas legales y constitucionales”, afirmó Giacomone.

El juez enfatizó que el fallo fue dictado por unanimidad, con la participación de ministros del STJ y jueces de cámara, quienes coincidieron en que el proceso original estuvo viciado.

El eje del fallo: la falta de imparcialidad del Tribunal de Enjuiciamiento

El argumento central del fallo de nulidad radica en que el propio Tribunal de Enjuiciamiento que juzgaba a la jueza Suárez habría incurrido en conductas que comprometieron su imparcialidad.

Según explicó Giacomone, se detectaron intervenciones indebidas, opiniones previas y toma de partido por parte de quienes debían juzgar a la magistrada. “Cuando uno interviene expresando opiniones previas o tomando partido en audiencias, eso atenta contra la figura del juez imparcial. Esa es la situación que termina provocando la nulidad del proceso”, sostuvo.

Una “doble vara” judicial

El magistrado hizo una distinción técnica fundamental: para que los cuestionamientos contra la jueza Suárez pasen de ser “opiniones” a “hechos probados” capaces de sustentar una destitución, era imperativo que un tribunal actúe bajo estricto cumplimiento de las garantías constitucionales.

“Se estaba analizando la falta de imparcialidad de una jueza, pero era juzgada por quienes llevaban adelante el proceso también sin imparcialidad. Esta doble vara no es el mecanismo que la sociedad espera en estas resoluciones”, concluyó el doctor Giacomone, subrayando que el error de origen invalidó todo lo actuado posteriormente en el jury.