Abogado Daniel Sandoval desmintió rotundamente haber ejercido presiones

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En medio del revuelo institucional generado por la denuncia de la fiscal jefa María Bottini —quien acusó al abogado Ignacio Gerosa Lewis y a Juan Zuoza por hostigamiento en el marco de la causa “Aonikent” sobre presuntos desmanejos en la Cooperativa 16 de Octubre—, el letrado Daniel Sandoval rompió el silencio en diálogo con FM DEL LAGO.

Desmentida pública y sorpresa por los dichos

Sandoval fue categórico al rechazar cualquier vinculación con presuntas intimidaciones hacia la titular del Ministerio Público Fiscal y apuntó contra los rumores que lo rozan colateralmente: “Me involucrarían de algún modo con alguna manifestación que podría llegar a ser a la doctora Bottini de los dichos del doctor Gerosa Lewis. No solo lo desmiento públicamente, sino que desde que me denunció Bottini el año pasado por otro juicio… con Martín [Sandoval], que frecuentemente venía a mi oficina y tomábamos un cafecito como el primo más grande de la familia, uno toma el rol de protección familiar. Él se hacía el merecedor de mi aprecio; me sorprende que él haya hecho esta expresión, ellos tienen mi teléfono para comunicarse”, expresó con indignación.

El abogado enfatizó que tanto Martín Sandoval —su primo y pareja de la fiscal Bottini— como la propia funcionaria judicial conocen perfectamente la dinámica de su espacio de trabajo: “Mi estudio parece el de ‘Gran Hermano’, me sorprende que se digan esas cosas porque esto parece un culebrón”.

Su rol en la Causa Aonikent y la relación con las partes

En relación a su intervención en la investigación por presunta corrupción en la Cooperativa 16 de Octubre, Sandoval ratificó su posición procesal y aclaró que no responde a presiones externas de ninguna naturaleza, “Sigo sosteniendo mi rol de querellante [en representación de la señora Pelof y de Patricio Escobar]. Cuando se dictó el sobreseimiento, hice la impugnación extraordinaria. Cuando los notifican, vuelvo a acusar contra los tres imputados y sostengo la posición de que el juicio debe hacerse. Si la fiscalía se corre de ese lugar, el que queda expuesto y tiene la obligación de continuar ese juicio es la querella”.

Respecto a su trato con el coimputado o la defensa cuestionada, aclaró que las diferencias profesionales no invalidan los vínculos sociales: “En ningún momento he recibido ningún tipo de presiones de ningún lado. Con Gerosa Lewis discutimos muchísimas causas y muchas veces se nos puede ver cenando, almorzando, compartiendo alguna reunión en mi estudio o en el de él. Esto no quita el deber del ejercicio de la profesión”.

Llamado a la mesura institucional

Hacia el final, el letrado advirtió sobre la gravedad de instalar sospechas que desprestigian el trabajo de los auxiliares de la justicia y los profesionales independientes:

“No me parece que tengamos que hacer de esto una cacería de brujas. Los abogados, la querella, el Colegio de Abogados y los fiscales somos todos institucionales… Que a nosotros nos ataquen en nuestra labor profesional en calidad de independientes, no se puede perder el hilo. Cuando se generan estas cosas que se empiezan a plantear con el ánimo de difamar a los abogados, es grave”.

Finalmente, insistió en despejar cualquier manto de duda ante la comunidad esquelense: “No tengo ninguna estructura ni soporte de la policía, estoy en un ámbito de chismerío que hay que desmentirlo. Pido públicamente que la ciudadanía de Esquel y el diario Jornada lo tengan presente: en mi oficina, con Martín Sandoval, jamás pude haber dicho una cuestión de ese tipo”.